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¿Por qué algunos profesores dejan la docencia? El reto de cuidar y retener el talento docente

abandono docente
Eloisa González

Eloisa González

Lun, 05/10/2026 - 08:57

Cada 5 de octubre hablamos de la importancia de quienes enseñan. De su capacidad para acompañar al alumnado, adaptarse a grupos distintos y sostener buena parte de lo que ocurre cada día en un centro educativo.

Pero este Día Mundial de los Docentes hay una pregunta que también merece espacio: ¿qué necesita un profesor para querer seguir siéndolo?

El abandono docente no responde a una única causa. Detrás pueden aparecer la carga administrativa, el estrés, la inestabilidad laboral, la falta de apoyo, la dificultad para responder a aulas cada vez más complejas o la sensación de que las exigencias cambian más rápido que los recursos disponibles.

La profesión docente en España presenta una aparente paradoja:

  • El 95 % del profesorado español de primera etapa de Secundaria encuestado en TALIS 2024 afirma estar satisfecho con su trabajo.
  • El 64 % identifica el exceso de tareas administrativas como una fuente importante de estrés.
  • El 16 % declara sentir mucho estrés en su trabajo, seis puntos porcentuales más que en 2018.

Fuente: OCDE, TALIS 2024. Los datos proceden de respuestas declaradas por el profesorado y se refieren principalmente a primera etapa de Secundaria.

Los datos no son contradictorios. Es posible disfrutar enseñando y, al mismo tiempo, sentir que determinadas condiciones hacen cada vez más difícil ejercer la profesión.

Por eso, el debate no debería centrarse únicamente en cómo atraer nuevos profesores. También importa entender qué ayuda a retener el talento docente y a construir una carrera profesional sostenible.

La falta de docentes no siempre significa que falten personas que quieran enseñar

Cuando hablamos de escasez de profesores solemos pensar primero en atraer a nuevas personas a la profesión. Sin embargo, hay otro problema igual de importante: conseguir que quienes ya enseñan quieran permanecer en ella.

El informe mundial sobre personal docente de UNESCO estima que serán necesarios 44 millones de docentes adicionales de Primaria y Secundaria en todo el mundo de aquí a 2030.

En Europa y América del Norte, UNESCO cifra la escasez  prevista en unos 4,8 millones, y señala que más del 90 % de ese déficit previsto está relacionado con la necesidad de reemplazar a profesionales que dejan la docencia.

En el caso de España, UNESCO habla aquí de dificultades en determinadas especialidades, inestabilidad laboral y agotamiento docente, mientras que TALIS 2024 refleja niveles de satisfacción profesional muy altos.

La cuestión, por tanto, no es únicamente cuántas personas quieren convertirse en profesores. También es importante preguntarse qué ocurre una vez que entran en el aula.

¿Por qué un profesor puede plantearse dejar la docencia?

El abandono docente rara vez responde a una única causa. Lo habitual es que se acumulen diferentes factores: carga de trabajo, estrés, inestabilidad, falta de apoyo, dificultades en el aula o percepción de poco reconocimiento.

Estos son algunos de los factores que aparecen con mayor frecuencia al analizar la sostenibilidad de la profesión

1. El trabajo no termina cuando acaba la clase

Dar clase es solo una parte del trabajo. A ella se suman la preparación de materiales, las correciones, la evaluación, las reuniones, la coordinación con otros profesores, la atención a las familias o la documentación administrativa.

Precisamente por eso, la carga de trabajo aparece de forma recurrente cuando se analiza el bienestar docente. Según TALIS 2024, el 64 % del profesorado español participante en el estudio identifica el exceso de trabajo administrativo como una fuente de estrés.

Además, no es la única presión que aparece. Un 58 % señala la necesidad de mantenerse al día con cambios curriculares o de programas, mientras que un 57 % menciona los cambios en las exigencias de las diferentes administraciones.

En otras palabras, el problema no está necesariamente en enseñar, sino en todo lo que hay que gestionar para poder hacerlo.

2. Aulas más complejas requieren más apoyo, no solo más esfuerzo individual

Un mismo grupo puede requerir diferentes ritmos de aprendizaje, necesidades específicas de apoyo educativo, problemas de convivencia, diferentes niveles de autonomía y situaciones personales muy diversas.

Nada de esto es nuevo. Lo que sí ha cambiado es la intensidad con la que muchos de estos retos coinciden dentro del mismo aula.

En este sentido, el análisis de EsadeEcPol sobre la profesión docente en España apunta a una mayor complejidad del trabajo y detecta señales de cansancio, aislamiento y desafección entre una parte del profesorado.

Además, el informe señala que el profesorado español de Secundaria se encuentra entre quienes se sienten menos preparados para enseñar en grupos con distintos niveles de aprendizaje.

Por eso, atender a la diversidad no puede depender únicamente de que cada docente encuentre soluciones por su cuenta. Hace falta formación, pero también coordinación, recursos y apoyo dentro del propio centro.

Si lo que necesitas es ampliar tu repertorio de estrategias para trabajar con grupos heterogéneos, las metodologías activas en el aula pueden ayudarte a organizar la participación, diversificar tareas y adaptar mejor el aprendizaje.

3. El reconocimiento profesional también influye

El reconocimiento no paga facturas ni reduce automáticamente una carga de trabajo elevada. Pero tampoco es un detalle menor.

En España, el 65 % del profesorado de Secundaria siente que las familias valoran su trabajo. En Primaria, el porcentaje alcanza el 74 %. Sin embargo, cuando la pregunta se amplía al reconocimiento social de la profesión, solo el 16 % de los docentes considera que el profesorado está valorado por la sociedad.

Un docente puede tener una buena relación con las familias de su grupo y, al mismo tiempo, percibir que socialmente su trabajo se cuestiona, simplifica o se da por hecho.

Por eso hablar de retención de talento docente también implica hablar de reconocimiento profesional, participación en las decisiones y valoración de la experiencia.

4. La inestabilidad laboral dificulta construir un proyecto profesional

Cambiar de centro, no saber dónde trabajarás el próximo curso o encadenar situaciones temporales dificulta algo tan básico como construir un proyecto profesional.

No afecta únicamente a quien acaba de llegar. También repercute en los propios centros, porque una elevada rotación dificulta crear equipos estables, compartir formas de trabajo y mantener proyectos educativos a medio plazo.

De hecho, el informe de EsadeEcPol identifica la interinidad como uno de los aspectos que ha perjudicado a la profesión docente en España durante los últimos años, con un impacto especialmente relevante en centros que atienden a alumnado vulnerable.

Retener talento docente también es política educativa

Conseguir que un profesor quiera permanecer en la profesión no puede depender de su capacidad para “gestionar mejor el estrés”.

UNESCO plantea que afrontar la escasez de docentes requiere actuar simultáneamente sobre diferentes dimensiones de la profesión:

  • mejorar las condiciones de trabajo;
  • ofrecer apoyo profesional;
  • favorecer la autonomía docente;
  • reforzar el reconocimiento profesional;
  • facilitar el desarrollo profesional continuo;
  • crear condiciones que hagan sostenible una carrera a largo plazo.

Esa misma preocupación está en el centro del Día Mundial de los Docentes de 2026, dedicado a proteger y mejorar el estatus de la profesión sesenta años después de la Recomendación OIT/UNESCO de 1966.

Lo que puede desgastar Lo que puede favorecer la permanencia
Sobrecarga administrativa Procesos más simples y tiempo para las tareas docentes
Falta de apoyo ante grupos complejos Coordinación, orientación y recursos suficientes
Aislamiento profesional Trabajo entre compañeros, mentoría y observación docente
Inestabilidad prolongada Mayor continuidad y previsibilidad profesional
Poco margen de decisión Autonomía real sobre la práctica
Cambios constantes sin acompañamiento Formación vinculada a necesidades concretas

El bienestar docente también influye en las ganas de quedarse

Puedes disfrutar enseñando y, al mismo tiempo, sentir que determinadas condiciones hacen cada curso un poco más difícil. Por eso, hablar de bienestar docente no es hablar solo de desconectar al llegar a casa, sino también de cómo se vive la profesión dentro del propio centro.

En España, el 71,5 % del profesorado de la primera etapa de Secundaria se declara satisfecho con sus condiciones laborales, sin contar el salario. Es un dato positivo, aunque no significa que no existan puntos de desgaste.

De hecho, sentirse acompañado por el equipo, poder tomar decisiones sobre la propia práctica o contar con recursos suficientes puede marcar la diferencia entre atravesar una etapa complicada y sentir que el desgaste se convierte en algo permanente.

Por eso, si queremos hablar de retención del talento docente, el bienestar no puede tratarse como un asunto secundario. También forma parte de las condiciones que hacen sostenible una carrera profesional a largo plazo.

Formación continua docente: cómo responder a los nuevos retos del aula

La formación continua tiene más valor cuando parte de una necesidad concreta: algo que quieres hacer mejor, una dificultad que se repite o una herramienta que necesitas incorporar a tu trabajo.

Y eso importa especialmente en una profesión donde el tiempo es limitado. Según Education at a Glance 2026, el profesorado a tiempo completo de Primaria, Secundaria y FP en España declara trabajar una media de 38 horas semanales. Además, una parte relevante de esa jornada se dedica a tareas como preparar clases, corregir, coordinarse o realizar trabajo administrativo, no solo a enseñar frente al alumnado.

Por eso, formarse no debería significar añadir otra obligación más a la agenda. Debería servir para ganar recursos que puedas aplicar de forma directa en tu práctica.

TALIS 2024 muestra, por ejemplo, que el 48 % del profesorado español considera que la formación realizada durante el año anterior tuvo un impacto positivo en su manera de enseñar. Entre las necesidades más señaladas aparecen la inteligencia artificial aplicada a la enseñanza, la atención al alumnado con necesidades educativas especiales y la gestión del comportamiento en el aula.

La pregunta no es “¿qué curso hago?”, sino “¿qué necesito aprender para resolver mejor una situación que ya forma parte de mi día a día?”

Desde ahí, la formación continua deja de ser algo que simplemente suma horas o certificados y pasa a convertirse en una herramienta para trabajar con más criterio, seguridad y autonomía.

Cuidar la profesión también es cuidar a quienes la sostienen

Los datos no permiten hablar de una huida generalizada de las aulas. De hecho, el 95 % del profesorado de Secundaria declara estar satisfecho con su trabajo. Sin embargo, esa satisfacción convive con problemas que ya hemos visto: carga administrativa, estrés, inestabilidad, aulas más complejas o falta de reconocimiento.

A esto se suma otro reto que irá ganando peso durante los próximos años: el relevo generacional. Según Education at a Glance 2026, el 23 % del profesorado de Secundaria en España tiene 55 años o más.

Retener talento docente exige, por tanto, actuar en varios frentes:

  • mejores condiciones para enseñar;
  • menos cargas innecesarias;
  • estabilidad profesional;
  • apoyo y colaboración dentro del centro;
  • formación útil y accesible;
  • autonomía y reconocimiento profesional.

Quizá este Día Mundial de los Docentes no necesitemos recordar una vez más lo importante que es un profesor.

El verdadero reto está en conseguir que quien elige enseñar encuentre razones, apoyo y oportunidades para querer seguir haciéndolo.

Preguntas frecuentes sobre el abandono docente

¿Qué es el abandono docente?
El abandono docente se produce cuando un profesional deja la enseñanza antes de la jubilación prevista. No debe confundirse con cambiar de centro, encontrarse temporalmente de baja o manifestar intención de abandonar, aunque estos indicadores pueden ayudar a estudiar la permanencia en la profesión.
¿Por qué algunos profesores dejan la docencia?
No existe una única causa. Las condiciones laborales, la carga administrativa, el estrés, el apoyo recibido, la autonomía, la estabilidad, el reconocimiento y las características del centro y del aula pueden influir en la decisión de permanecer en la profesión.
¿Existe un abandono masivo de profesores en España?
Los datos disponibles no permiten hablar de un abandono masivo generalizado. TALIS 2024 muestra una satisfacción laboral elevada entre el profesorado español, aunque también detecta un aumento del estrés y diferentes fuentes de presión profesional.
¿Qué puede ayudar a retener el talento docente?
Mejorar las condiciones laborales, reducir cargas innecesarias, ofrecer apoyo profesional, favorecer la colaboración, aumentar la estabilidad y proporcionar oportunidades de desarrollo vinculadas a necesidades reales son algunas de las medidas señaladas por organismos internacionales.
¿La formación continua puede evitar el abandono docente?
No puede solucionar por sí sola problemas estructurales como la precariedad, la falta de personal o la sobrecarga administrativa. Sí puede ayudar al docente a ganar recursos, conocimientos y seguridad para responder a determinados retos de su práctica profesional.
¿Qué papel puede tener la inteligencia artificial en el trabajo docente?
Bien utilizada, puede apoyar tareas como preparar materiales, adaptar actividades, crear rúbricas o generar borradores. Su utilidad depende del criterio del docente y no debe sustituir la revisión profesional ni las decisiones pedagógicas.

 

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