Del "like" al "aura": ¿construcción de identidad o nueva presión social?
Puedes perder aura por tropezarte justo cuando todo el mundo te mira, por quedarte sin respuesta en el momento adecuado o, ironías de internet, por esforzarte demasiado en demostrar que tienes aura. Lo que empezó como una expresión de la cultura gamer se ha convertido en uno de los códigos sociales del momento entre adolescentes y jóvenes.
Las llamadas batallas de aura han salido de TikTok e Instagram para ocupar plazas y espacios públicos. Dos personas se colocan frente al grupo, improvisan gestos, poses, movimientos o referencias virales y quienes observan deciden, de manera simbólica, quién ha conseguido proyectar más seguridad, carisma o presencia.
La tendencia puede parecer otro meme con fecha de caducidad. Sin embargo, desde una mirada neuropsicopedagógica plantea una pregunta bastante más interesante: ¿qué aprende un adolescente cuando una determinada versión de sí mismo recibe aprobación y otra provoca rechazo, indiferencia o cringe?
El fenómeno hace visible algo muy propio del desarrollo adolescente: la importancia del grupo, la construcción del autoconcepto, la sensibilidad a la evaluación social y el aprendizaje a partir del feedback de los demás.
¿Qué significa farmear aura?
Farmear aura significa realizar acciones que aumentan, de forma simbólica, la percepción de carisma, seguridad, estilo o presencia que una persona proyecta ante los demás. El término mezcla el verbo farmear, procedente de los videojuegos, con una idea de “aura” entendida como prestigio social o magnetismo personal.
En un videojuego, farmear consiste en repetir acciones para acumular recursos, experiencia o puntos. En este caso no existe un marcador real, pero el lenguaje funciona como si lo hubiera.
Una respuesta ingeniosa puede “sumar aura”. Mantener la calma en una situación incómoda también. Esforzarse demasiado por parecer cool puede restarla. Y hacer algo que el grupo percibe como forzado puede acabar etiquetado como tryhard, es decir, como un intento demasiado evidente de impresionar.
En un artículo publicado por RÉCORD el 31 de agosto de 2026, la psicóloga Erika Benítez Camacho, directora de la Facultad de Psicología de la Universidad Anáhuac México, relaciona estas dinámicas con necesidades de pertenencia, reconocimiento y validación especialmente relevantes durante la adolescencia.
En realidad, la búsqueda de aprobación no nació con TikTok. Lo que cambia es el código y, sobre todo, la velocidad. Un gesto que antes recibía la reacción de quienes estaban presentes puede grabarse, publicarse y seguir acumulando comentarios, visualizaciones y “me gusta” horas después.
¿Por qué farmear aura atrae tanto a los adolescentes?
Pertenecer al grupo
Entender el meme, reconocer las referencias y saber cuándo algo “da aura” permite compartir un código con los iguales. En el fondo, transmite un mensaje sencillo: sé de qué estáis hablando y formo parte de esto.
Probar quién quiero ser
La adolescencia es una etapa especialmente importante para construir la identidad. Una revisión publicada en Nature Reviews Psychology en 2026 señala que durante estos años cobran especial relevancia cuestiones relacionadas con quién soy, con qué grupos me identifico y qué lugar quiero ocupar.
Las redes son uno de los espacios donde ensayar esas respuestas. Dicho con lenguaje de internet, el POV de los demás puede pesar bastante mientras se construye el propio.
Recibir reconocimiento
Una risa, un aplauso, un comentario o un “eso suma aura” funcionan como feedback social. Nos dicen cómo ha sido recibida una conducta.
Y ese feedback puede tener un peso especial durante la adolescencia. Un estudio publicado en 2026 comparó las respuestas de 64 adolescentes de entre 14 y 17 años con las de 59 adultos ante críticas, elogios y comentarios neutros. Los adolescentes mostraron una mayor sensibilidad a la crítica y un mayor impacto de esta sobre su estado de ánimo.
Esto no significa que todo adolescente dependa de la opinión ajena. Significa que la evaluación social puede adquirir una especial relevancia durante esta etapa.
Convertir la vida social en un juego
Farmear aura utiliza una lógica conocida por quienes han crecido entre videojuegos, rankings, likes y métricas.
Ahí aparece una de las claves neuropsicopedagógicas del fenómeno. También estamos hablando de aprendizaje.
El adolescente prueba una conducta y recibe una respuesta del grupo. Esa experiencia puede influir en lo que decide mostrar, repetir o evitar la próxima vez. Las redes no inventan este proceso, pero pueden multiplicar la cantidad y la velocidad del feedback.
¿Cuándo “tener aura” puede empezar a pesar demasiado?
Farmear aura no es, por sí mismo, un problema psicológico. Puede ser simplemente un juego, una forma de expresión o una manera de compartir códigos con otros jóvenes. De hecho, los especialistas consultados por RÉCORD también destacan su potencial para favorecer la creatividad y la convivencia presencial. :contentReference[oaicite:4]{index=4}
El problema puede aparecer cuando la aprobación deja de ser algo agradable y empieza a convertirse en una necesidad constante.
Tener aura suele asociarse con parecer seguro, espontáneo o imperturbable. De ahí nace una paradoja muy propia de las redes: hay que esforzarse en parecer que no te estás esforzando.
¿Qué ocurre entonces con ponerse nervioso, equivocarse, admitir que algo importa o pedir ayuda? Si mostrar vulnerabilidad empieza a sentirse como “perder puntos”, el verdadero problema ya no es el meme, sino la norma social que se está construyendo alrededor.
Este matiz merece atención. La Organización Mundial de la Salud estima que uno de cada siete adolescentes de entre 10 y 19 años presenta algún trastorno mental y recuerda que la adolescencia es una etapa clave para desarrollar habilidades emocionales y sociales.
Esto no convierte farmear aura en una causa de problemas de salud mental. Sí recuerda la importancia de acompañar la construcción de una identidad que no dependa exclusivamente de cómo reaccionan los demás.
¿Qué puede hacer el docente ante esta tendencia?
El papel del docente no consiste en perseguir cada nueva palabra de TikTok ni en convertirse en especialista en memes. Consiste en entender qué hay detrás de esos códigos y crear espacios donde el alumnado pueda hablar de identidad, reconocimiento y presión social sin sentirse ridiculizado.
1. No ridiculizar la tendencia
Calificar estas modas de “tontería” cierra el diálogo antes de empezarlo. Tampoco necesitas imitar su vocabulario. Una pregunta como “¿qué hace que alguien gane aura a vuestros ojos?” puede abrir una conversación mucho más interesante.
2. Preguntar quién decide qué “suma aura”
Invítales a analizar por qué unas conductas generan reconocimiento y otras no. Pueden aparecer cuestiones relacionadas con la apariencia, la ropa, la popularidad, la seguridad, el humor o la manera de expresarse.
El objetivo no es decidir qué debería dar aura, sino descubrir que las reglas sociales del grupo también se construyen y pueden cuestionarse.
3. Diferenciar identidad de reputación
La reputación tiene que ver con cómo nos ven los demás. La identidad también incluye cómo nos comprendemos nosotros mismos.
Una pregunta tan sencilla como “¿haría esto si nadie me estuviera mirando?” puede ayudar a distinguir entre una elección propia y otra guiada principalmente por la expectativa de reconocimiento.
4. Dar espacio a distintas formas de destacar
Si en un grupo solo recibe reconocimiento quien parece siempre seguro, divertido o popular, muchas otras cualidades quedan fuera.
Escuchar, ayudar a un compañero, admitir un error, defender una idea con respeto o cambiar de opinión después de escuchar argumentos también son comportamientos valiosos. No hace falta convertirlos en nuevos “puntos de aura”.
5. Poner límites cuando el juego se convierte en humillación
Una broma deja de ser inocua cuando alguien se convierte de forma repetida en blanco de las burlas, se comparten imágenes sin consentimiento, aparecen insultos o la participación deja de ser voluntaria.
En estos casos ya no hablamos simplemente de una tendencia viral.
Si aparecen hostigamiento, exclusión o difusión de contenido para ridiculizar, conviene seguir el protocolo de actuación frente al acoso escolar y el ciberacoso y los procedimientos establecidos por el centro.
La tendencia cambiará, la necesidad de pertenecer no
Dentro de unos meses quizá nadie hable de farmear aura. Aparecerá otra palabra, otro meme y otro código.
Pero las preguntas seguirán siendo bastante parecidas: quién soy, dónde encajo, cómo me ven y cuánto debería importar esa mirada externa.
Farmear aura no demuestra que los adolescentes sean más superficiales. Nos recuerda que siguen haciendo algo que forma parte de crecer: experimentar con su identidad y buscar reconocimiento utilizando los códigos de su generación.
El reto educativo no es conseguir que deje de importarles el grupo. Es ayudarles a construir una identidad en la que el grupo no tenga siempre la última palabra sobre cuánto creen que valen.
Comprender qué hay detrás de una conducta antes de intervenir es precisamente una de las aportaciones de la neuropsicopedagogía. Si quieres profundizar en la relación entre neuropsicología, aprendizaje, conducta y educación emocional, el Máster en Intervención Neuropsicopedagógica + Titulación Universitaria de Red Educa aborda estos procesos desde una perspectiva aplicada al contexto educativo.
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Preguntas frecuentes sobre farmear aura y adolescentes
¿Qué significa exactamente farmear aura?
¿Farmear aura es malo para los adolescentes?
¿El aura está sustituyendo a los likes y seguidores?
¿Puede farmear aura afectar a la autoestima?
¿Cómo debería reaccionar un docente si el alumnado habla de “aura”?
- Organización Mundial de la Salud. La salud mental de los adolescentes. Actualización del 1 de septiembre de 2025. Consulta: 3 de septiembre de 2026.
- RÉCORD. Los jóvenes prefieren “farmear aura” y la psicología nos explica por qué. Publicado el 31 de agosto de 2026. Consulta: 3 de septiembre de 2026.
- Crocetti, E. Adolescent identity development processes, implications and interventions. Nature Reviews Psychology, 2026. Consulta: 3 de septiembre de 2026.
- Davis, M. M., Achterberg, M. y Sheridan, M. A. Neural sensitivity to social feedback and adaptations to changing social contexts in adolescence. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 2026. Consulta: 3 de septiembre de 2026.
- Chen, Q. et al. Being praised and criticized in adolescents and adults: Age-related changes in neural responses to social evaluations. Developmental Cognitive Neuroscience, 2026. Consulta: 3 de septiembre de 2026.
- Avci, H., Baams, L. y Kretschmer, T. A Systematic Review of Social Media Use and Adolescent Identity Development. Adolescent Research Review. Consulta: 3 de septiembre de 2026.