7 actividades para prevenir el ciberacoso en Secundaria
Un pantallazo compartido sin permiso, un meme sobre un compañero o un grupo de WhatsApp donde todos se ríen de la misma persona. Son situaciones que pueden empezar fuera del instituto y acabar afectando a la convivencia del aula.
Estas 7 actividades para prevenir el ciberacoso en Secundaria están pensadas para trabajar en tutoría, sin pedir al alumnado que exponga experiencias personales ni convertir un problema real en un ejercicio público.
Puedes utilizarlas por separado o distribuirlas en varias sesiones. Cada propuesta incluye un objetivo, instrucciones sencillas y una forma de comprobar qué ha aprendido el grupo.
Antes de empezar: ¿cómo trabajar el ciberacoso en el aula?
El ciberacoso escolar es una forma de acoso entre iguales que se produce mediante tecnologías digitales. Puede manifestarse en mensajes humillantes, difusión de rumores, suplantación de identidad o publicación de imágenes para hacer daño.
No toda discusión en un chat constituye ciberacoso. Para valorar una situación hay que examinar sus características, el contexto y las circunstancias de las personas implicadas.
Antes de comenzar las actividades, establece tres acuerdos con el alumnado:
- Trabajar con situaciones ficticias. Evita mencionar nombres o conflictos reales de compañeros.
- Respetar la privacidad. No es necesario mostrar conversaciones, fotografías ni capturas de pantalla personales.
- Ofrecer canales seguros. Si algún estudiante necesita contar una experiencia, debe poder hacerlo de forma privada con una persona adulta de confianza.
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¿Sabrías cómo actuar ante un caso real de ciberacoso?
Prevenir es el primer paso. Pero cuando un alumno necesita ayuda, saber identificar las señales y conocer cómo intervenir marca la diferencia. Profundiza en la prevención, detección y actuación frente al acoso escolar con la formación en Acoso y Ciberacoso Escolar de Red Educa.
Resumen de las actividades para prevenir el ciberacoso
| Actividad | Qué trabaja | Duración |
|---|---|---|
| ¿Broma o daño? | Reconocer conductas de riesgo | 20 min |
| El grupo que mira | Papel de los espectadores | 25 min |
| Antes de reenviar | Privacidad digital | 20 min |
| El chat se complica | Respuestas seguras | 30 min |
| Detectives de imágenes | IA y manipulación digital | 25 min |
| Un mapa para pedir ayuda | Canales de apoyo | 20 min |
| Nuestro acuerdo digital | Compromisos de convivencia | 30 min |
1. ¿Broma o daño? Aprende a reconocer las señales
Objetivo: distinguir una interacción respetuosa de una conducta que humilla, excluye o amenaza.
Duración: 20 minutos. Materiales: tarjetas con situaciones ficticias.
Hay comentarios que empiezan como una broma y terminan haciendo daño. Cuando se comparten en redes sociales o grupos de mensajería, pueden llegar mucho más lejos de lo que imaginamos.
Esta actividad ayuda al alumnado a reconocer las diferencias entre un conflicto puntual, una conducta dañina y una situación que podría constituir acoso.
Cómo realizar la actividad
Divide la clase en grupos de cuatro o cinco estudiantes. Entrega a cada equipo varias tarjetas con situaciones ficticias:
- Un estudiante publica un meme sobre una compañera sin pedirle permiso.
- Dos amigos discuten por un trabajo en grupo y después se disculpan.
- Una cuenta anónima comparte rumores sobre el mismo alumno cada semana.
- Varias personas excluyen a un compañero de un grupo y publican mensajes para ridiculizarlo.
Los equipos deberán clasificar los casos en tres categorías: conflicto, conducta dañina o posible acoso que requiere valoración.
Después, organiza una puesta en común y pregunta: ¿la conducta se repite?, ¿existe una situación de desigualdad?, ¿qué consecuencias puede tener la difusión del contenido?
Para terminar: pide al alumnado que explique qué haría si no supiera si un comentario es una broma. La idea es aprender a escuchar a la persona afectada, detener la difusión y pedir ayuda cuando sea necesario.
2. El grupo que mira: ¿qué puedes hacer si eres testigo?
Objetivo: reconocer el papel de los espectadores y practicar respuestas que no aumenten el daño.
Duración: 25 minutos. Materiales: pizarra y tarjetas.
Cuando una persona recibe insultos en un grupo de WhatsApp, quienes leen los mensajes también pueden influir en lo que sucede. Algunos participan directamente, otros se ríen y muchos prefieren guardar silencio.
Esta actividad permite comprender que existen formas seguras de intervenir sin enfrentarse directamente a quien está causando el daño.
Cómo realizar la actividad
Presenta al grupo esta situación ficticia:
«En un grupo de clase circula una captura de pantalla que ridiculiza a un estudiante. Nadie reconoce haberla creado, pero varias personas reaccionan con emojis de risa y la comparten con otros compañeros».
Divide al alumnado en pequeños equipos y pídeles que respondan a estas preguntas:
- ¿Qué conductas están empeorando la situación?
- ¿Qué podrían hacer los compañeros para ayudar?
- ¿A qué persona adulta podrían comunicar lo sucedido?
Después, comenta las respuestas con toda la clase y distingue aquellas conductas que ofrecen apoyo de las que pueden agravar el problema.
Para terminar: cada equipo debe proponer una respuesta segura. No reenviar el contenido, apoyar a la persona afectada en privado y avisar a un adulto de confianza son algunas opciones.
3. Antes de reenviar: el semáforo de la privacidad
Objetivo: aprender a tomar decisiones responsables antes de compartir imágenes, vídeos, audios o conversaciones privadas.
Duración: 20 minutos. Materiales: papel y pizarra.
Una fotografía, una conversación privada o un audio pueden circular por varios grupos en cuestión de minutos. A veces se comparten sin pensar demasiado en la persona que aparece en ellos.
Con esta actividad puedes trabajar la responsabilidad digital a través de tres decisiones: detenerse, reflexionar y actuar de manera segura.
Cómo realizar la actividad
Explica al alumnado las tres fases del semáforo de la privacidad:
| Fase | Qué debemos preguntarnos |
|---|---|
| Rojo: me detengo | ¿El contenido ridiculiza a alguien o revela información privada? |
| Amarillo: reflexiono | ¿Tengo permiso? ¿Sé de dónde procede? ¿Puede causar daño? |
| Verde: actúo con responsabilidad | ¿Es adecuado compartirlo? ¿Necesito pedir ayuda? |
Presenta tres situaciones ficticias: una fotografía de una excursión, una conversación privada y un audio que alguien quiere convertir en meme.
En grupos, deberán aplicar las preguntas del semáforo a cada situación y justificar sus decisiones.
Para terminar: plantea esta pregunta: «¿Que una fotografía llegue a mi móvil significa que tengo derecho a compartirla?». Tener acceso a una imagen no implica disponer del consentimiento necesario para difundirla.
4. El chat se complica: ensayo de respuestas seguras
Objetivo: practicar cómo reaccionar ante insultos, amenazas o humillaciones digitales.
Duración: 30 minutos. Materiales: conversación ficticia impresa.
Saber qué hacer ante una situación de ciberacoso parece sencillo cuando lo explicamos en clase. Sin embargo, cuando ocurre en un grupo de amigos aparecen las dudas: ¿intervengo?, ¿me salgo del chat?, ¿se enfadarán conmigo?
Esta dinámica permite ensayar respuestas sin exponer al alumnado a situaciones reales.
Cómo realizar la actividad
Prepara una conversación ficticia de seis mensajes. Puede empezar con una burla sobre una fotografía y continuar con varios estudiantes que se suman a los comentarios.
En parejas, deberán analizar tres posibles respuestas:
- Responder con nuevas burlas para seguir la conversación.
- Abandonar el grupo sin comunicar lo ocurrido.
- Dejar de difundir el contenido, apoyar a la persona afectada y avisar a una persona adulta de confianza.
Después, comentad qué consecuencias puede tener cada decisión.
Aprovecha también para explicar cómo funcionan las herramientas de bloqueo y denuncia de las plataformas digitales, utilizando ejemplos preparados por el docente y sin acceder a cuentas personales.
Para terminar: pide a cada estudiante que complete esta frase: «Si veo que están humillando a un compañero en un chat, lo primero que haría sería... y después pediría ayuda a...».
5. Detectives de imágenes: cuando la IA fabrica una humillación
Objetivo: comprender que las imágenes y audios manipulados mediante inteligencia artificial también pueden utilizarse para acosar.
Duración: 25 minutos. Materiales: dos imágenes neutras, una original y otra modificada.
La inteligencia artificial ha facilitado la creación de fotografías y audios falsos que pueden parecer auténticos. Cuando estos contenidos se utilizan para ridiculizar o perjudicar a alguien, también pueden formar parte de una situación de ciberacoso.
Es importante que el alumnado comprenda que una imagen aparentemente real no tiene por qué mostrar algo que haya sucedido.
Cómo realizar la actividad
Muestra dos imágenes de un objeto cotidiano. Una será la fotografía original y la otra una versión modificada digitalmente.
Pide al alumnado que observe las diferencias y explique cuáles le hacen sospechar. Aclara que no todas las imágenes manipuladas pueden detectarse a simple vista.
Después, presenta este caso ficticio:
«Circula por redes sociales una imagen falsa de un estudiante acompañada de comentarios ofensivos. Varias personas del instituto la están compartiendo».
En pequeños grupos, deberán responder:
- ¿Qué consecuencias podría tener para la persona afectada?
- ¿Por qué no deberíamos compartir la imagen aunque sepamos que es falsa?
- ¿A quién comunicaríamos lo ocurrido?
Para terminar: explica que manipular imágenes con IA puede tener usos legítimos, pero utilizar esta tecnología para humillar, amenazar o perjudicar a alguien es una conducta que requiere intervención.
6. Un mapa para pedir ayuda: ¿a quién acudirías?
Objetivo: conocer los canales de ayuda disponibles dentro y fuera del centro educativo.
Duración: 20 minutos. Materiales: papel y plantilla con tres círculos.
A veces un estudiante sabe que está viviendo algo injusto, pero no tiene claro a quién contárselo. Otras veces siente vergüenza o teme que la situación empeore.
Por eso, además de aprender a detectar el ciberacoso, es necesario conocer las vías disponibles para pedir ayuda.
Cómo realizar la actividad
Entrega a cada estudiante una hoja con tres círculos. Cada uno representa un nivel de apoyo:
| Círculo | A quién acudir |
|---|---|
| 1. Persona adulta de confianza | Familiar, tutor o docente de confianza. |
| 2. Ayuda dentro del centro | Tutoría, orientación, coordinación de bienestar o canales habilitados. |
| 3. Ayuda externa | Servicio Tu Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE (017). |
Pide que completen los dos primeros círculos con personas y recursos reales que conozcan. No es necesario compartir las respuestas públicamente.
Explica que el servicio Tu Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE (017) ofrece orientación gratuita y confidencial sobre problemas relacionados con internet.
Para terminar: comprueba que todos conocen al menos una vía privada y accesible para comunicar una situación de ciberacoso. Recuérdales que pedir ayuda no significa chivarse.
7. Nuestro acuerdo digital: cinco compromisos que sí se pueden cumplir
Objetivo: crear normas de convivencia digital consensuadas por el grupo.
Duración: 30 minutos. Materiales: cartulina, rotuladores o documento compartido.
Todos conocemos las normas habituales de clase. Pero ¿qué ocurre con las relaciones entre compañeros cuando continúan en WhatsApp, TikTok o Instagram?
Esta actividad propone elaborar un pequeño acuerdo de convivencia digital que pueda aplicarse tanto dentro como fuera del aula.
Cómo realizar la actividad
Divide la clase en equipos y pídeles que redacten cinco compromisos concretos para mejorar la convivencia en internet.
Algunas propuestas que pueden servir como punto de partida son:
- No compartir imágenes de otras personas para ridiculizarlas.
- No amplificar insultos mediante comentarios o reenvíos.
- Pedir permiso antes de publicar contenido donde aparecen otras personas.
- Respetar la privacidad de los compañeros.
- Avisar a una persona adulta cuando se detecte una situación de riesgo.
Cada equipo presentará sus propuestas y la clase seleccionará las cinco que considere más claras y realistas.
Evita compromisos imposibles de controlar, como «Nunca habrá conflictos en nuestros chats». Es preferible trabajar conductas concretas que el alumnado pueda comprender y aplicar.
Para terminar: coloca el acuerdo en el aula y revísalo después de un mes. Puedes presentar una situación ficticia nueva y pedir al grupo que explique cómo aplicaría los compromisos establecidos.
Cómo organizar estas actividades en cuatro sesiones de tutoría
No necesitas dedicar una semana completa a cada propuesta. Las siete actividades pueden distribuirse en cuatro tutorías de unos 50 minutos, reservando unos minutos para resolver dudas y comentar las respuestas.
| Sesión | Actividades | Aprendizaje esperado |
|---|---|---|
| 1. Reconocer | ¿Broma o daño? + El grupo que mira | Identificar señales y comprender el papel de los testigos. |
| 2. Decidir | Antes de reenviar + El chat se complica | Respetar la privacidad y practicar respuestas seguras. |
| 3. Proteger | Detectives de imágenes + Un mapa para pedir ayuda | Reconocer riesgos digitales y conocer canales de apoyo. |
| 4. Acordar | Nuestro acuerdo digital + revisión de casos | Establecer compromisos y aplicar lo aprendido. |
En 1.º y 2.º de ESO conviene utilizar ejemplos breves, situaciones próximas a su edad y preguntas guiadas. Para 3.º y 4.º de ESO puedes introducir casos más complejos relacionados con la reputación digital, el consentimiento o la manipulación de imágenes.
Los tiempos son orientativos. Si el grupo necesita profundizar en una situación, puedes dedicar una sesión completa a una sola actividad.
¿Qué hacer si durante una actividad aparece un caso real de ciberacoso?
Las actividades de prevención ayudan a mejorar la convivencia, pero no sustituyen los procedimientos de protección del alumnado.
Si un estudiante te cuenta que está sufriendo ciberacoso, evita pedirle que explique lo ocurrido delante de toda la clase o que muestre imágenes privadas a sus compañeros.
Busca un espacio adecuado para escucharlo, agradece que haya confiado en ti y no prometas guardar un secreto absoluto. Comunica la situación mediante los canales establecidos por el centro.
Ante una sospecha, la intervención debe ajustarse al protocolo de actuación frente al acoso escolar y a los procedimientos vigentes en cada comunidad autónoma.
Si se han difundido ilícitamente determinados contenidos sexuales o violentos, la Agencia Española de Protección de Datos dispone de un Canal Prioritario para solicitar su retirada urgente cuando se cumplen los requisitos del servicio.
La prevención tampoco debería limitarse a una sesión puntual. Las lecturas sobre bullying para trabajar en el aula permiten seguir abordando la empatía, el respeto y las relaciones entre iguales desde otras actividades educativas.