Cómo dominar la sedestación evitando dolores y potenciando el desarrollo
La sedestación es el término científico para referirse a “estar sentado”, a nivel de nuestro día a día pasamos mucho tiempo sentados, por lo que es importante conocer que pautas de higiene corporal debemos seguir para tener una posición de sedestación correcta y no sufrir los dolores típicos de cervicales y lumbalgia.
¿Por qué es importante la sedestación?
Una mala posición de sedestación o una sedestación muy prolongada (sí, aunque sigas las pautas de higiene corporal no debes pasar más de 60 minutos seguidos sentado) provocará que tus músculos tengan que trabajar más para mantener tu cuerpo erguido, algunos músculos se volverán tensos y poco flexibles, al tiempo que otros dejarán de funcionar correctamente. Estas malas praxis aumentan la probabilidad de accidentes y hacen menos eficientes a ciertos órganos como tus pulmones. Además, a partir de los 50-60 minutos en posición sedente el metabolismo se ralentiza radicalmente y la compresión de los discos intervertebrales empieza a ser crítica.
La relación entre la bipedestación y la sedestación
Sabiendo que con sedestación nos referimos a estar sentados, la bipedestación se refiere a la posición de estar de pie, la capacidad de estar completamente sostenidos sobre nuestras dos piernas. Mientras que la bipedestación activa las cadenas musculares y el retorno venoso, la sedestación permite el descanso y la precisión en tareas manuales. Lo más importante es entender que la mejor postura es la siguiente, alterarlas de forma dinámica, ya que previene el colapso metabólico y la rigidez, permitiendo que el cuerpo gestione correctamente la fuerza de gravedad.
Estrategias para mitigar los efectos de la sedestación en adultos
Si dispones de tiempo y en un trabajo que te lo permita, debes seguir la Regla 20-8-2, en intervalos de media hora, pasa 20 minutos sentado, 8 de pie y 2 en movimiento, con estiramientos de cuello y psoas para evitar el acortamiento muscular.
Otra estrategia es la regla de Sit-Stand, para lo que necesitas un escritorio elevable, consiste en alternar periodos de trabajo sentado con otros de pie sin cortar tu flujo de trabajo o estudio. Al estar cambiando de postura constantemente evitas que el cuerpo adopte posturas viciadas por el cansancio, acelerando el metabolismo y manteniendo la salud vertebral.
La sedestación en niños
Es necesario saber que cada bebé tiene su propio ritmo, la sedestación en bebés y niños es una parte clave del desarrollo motor que suele alcanzarse entre los 6 y 8 meses de vida. Representa el momento en el que el bebé más que estar sentado, logra vencer a la gravedad y poder interactuar con el mundo con sus manos libres, explorando objetos y mejorando su visión periférica.
Conocer las siguientes señales para saber si el bebé está listo para sentarse por sí solo es tan importante como acompañar este proceso desde las primeras semanas de vida.
¿Cómo saber si el bebé está preparado para la sedestación?
Cuando un bebé está aprendiendo a sentarse debes observar su control muscular y su equilibrio a partir de estas señales:
- Buen control de cuello y espalda sin que se le caiga hacia atrás o a los lados cuando lo mueves.
- Volteo voluntario del bebé de boca arriba a boca abajo.
- Es capaz de mantener el equilibrio al ponerlo sentado inclinándose hacia adelante y apoyando sus manos en el suelo entre las piernas para no caerse.
- Se interesa por el entorno a su alrededor desde una perspectiva más alta.
¿Cómo ayudar al bebé para que aprenda a sentarse?
Con estos ejercicios y consejos no vas a hacer que tu bebé se siente más rápido, sino que vas a facilitar este proceso ayudando a fortalecer sus músculos.
Emplear tiempo a poner boca abajo al bebé para fortalecer los músculos del cuello, la espalda y la cadera en las primeras semanas del bebé es una de las muchas maneras de ayudar en este proceso desde las primeras semanas.
- Acuéstalo boca arriba y juega a moverlo de lado a lado lentamente.
- Emplea tiempo a poner boca abajo al bebé para fortalecer los músculos del cuello, la espalda y la cadera.
- Estando sentado, sienta a tu bebé en el suelo y sujétalo por la cadera, deja que aguante unos segundos y acuéstalo para que pueda descansar.
Todos estos ejercicios para la sedestación en bebés son complementarios y puedes hacerlos todos a lo largo del día, pero lo más importante es que no lo agobies, que ayudes estimulando pero no obligando, así te lo agradecerá y… ¡pronto podréis compartir miles de momentos divertidos en familia!❤️