Las escuelas de verano como alternativa
¿Qué es una escuela de verano?
Las escuelas de verano surgen ante la necesidad de muchas familias a la hora de compatibilizar las vacaciones escolares de sus hijos/as con su vida laboral.
En concreto, son un conjunto de actividades lúdicas, de ocio y tiempo libre realizadas en el periodo vacacional de verano, generalmente en horario de mañana. Dichas actividades sirven de distracción para los niños/as y son una ayuda para conciliar la vida familiar y laboral.
De este modo, a lo largo del verano los niños/as siguen asistiendo a la escuela, pero para disfrutar con actividades recreativas o combinadas con algún tipo de apoyo escolar.
Dentro de la escuela de verano se pretende que el alumnado trabaje una serie de actividades que fomenten diferentes actitudes y aptitudes. Que conozcan sus gustos y aprendan mientras lo hacen.
¿Qué objetivos tiene una escuela de verano?
Los objetivos pedagógicos de las escuelas están relacionados con las habilidades sociales y el desarrollo personal. En concreto, se encargan de realizar actividades recreativas de ocio, siempre priorizando la creatividad.
Por ello, a través de juegos, manualidades o dinámicas se fomentan lo que se conoce como contenidos transversales.
En definitiva, entre los objetivos que se trabajan podríamos encontrar los siguientes:
- Respetar el medio ambiente.
- Promover la igualdad, respeto a la diversidad, creatividad, solidaridad y cooperación.
- Generar un ambiente favorecedor, fomentando así las habilidades sociales.
- Permitir que el alumnado tome las decisiones, dando protagonismo y participación a cada uno de ellos/as.
- Facilitar el desarrollo de las capacidades motrices, físicas, artísticas, plásticas, estáticas, creativas, emocionales, de relación en el alumnado.
- Dar la oportunidad a las familias de disponer de un recurso óptimo de formación y ocio durante el tiempo libre de sus hijos/as.
¿Cómo funciona una escuela de verano?
La mayoría de las escuelas de verano tienen horario escolar. Por ello, se utiliza un formato muy similar a una institución educativa.
En concreto, las familias recogen y llevan a sus hijos/as si no tienen servicio de ruta contratado.
Se organizan grupos de alumnos/as por edades para realizar actividades de grupo o en común. Cada uno está a cargo de un monitor de tiempo libre.
En algunas ocasiones, se dispone de piscina en la instalación o en las cercanías.
También puede realizarse alguna excursión cercana a donde se sitúa la escuela de verano y existe la posibilidad de incluir servicios de comedor y/o aula matinal.
¿Con qué edad se puede ir a una escuela de verano?
Hay diferentes rangos de edad y pueden ir hasta los 17 años. Normalmente, la mayoría de escuelas de verano abren a partir de 3 años y no suelen sobrepasar los 12. Es decir, abarcan infantil y primaria. Es recomendable que los niños/as tengan cierta autonomía para asistir a las mismas.
¿Qué organismos y empresas organizan escuelas de verano?
Los organismos públicos que suelen organizar escuelas de verano son ayuntamientos y centros educativos de infantil y primaria, mayoritariamente.
También hay empresas que se encargan de organizar estas escuelas de verano, como pueden ser gimnasios, colegios privados, clubes deportivos, escuelas de educación infantil o guarderías, academias, asociaciones, y hasta las propias urbanizaciones o comunidad de vecinos.
Como podemos observar, las escuelas de verano son una iniciativa que resulta beneficiosa para toda la familia. En el caso de los padres o tutores, les supone una facilidad para conciliar la crianza con la vida laboral, mientras que para los niños/as supone el aprovechamiento de sus vacaciones y el desarrollo de nuevas habilidades, así como un gran aprendizaje. Además, sirve como agente de socialización.
¿Qué tipo de escuelas de verano podemos encontrar?
Las escuelas de verano pueden ser bilingües, medioambientales, deportivas, tecnológicas o multiaventuras, entre otra multitud de temáticas que desarrollar en estas. Se basan en desarrollar una variedad de talleres en función a su temática principal.
Las escuelas de verano que podemos encontrar están relacionadas con la demanda actual. Las temáticas de escuela de verano podrían centrarse, por ejemplo, en la educación vial, olimpiadas infantiles, medieval, artística (baile y teatro), entre otras.
En concreto, la programación de una escuela de verano, cuando va dirigida a infantil, tiene como objetivo principal la diversión de todos aquellos participantes en la misma. No obstante, el trabajo que se lleva a cabo está relacionado también con el aprendizaje principalmente por descubrimiento.
Otro tipo de escuela de verano que podemos encontrar sería para alumnado que es adolescente. Por ejemplo, el alumnado de la ESO podría participar, haciendo así sus mañanas más entretenidas. Los planes para verano con jóvenes estarán más centrados en robótica, juegos deportivos o actividades que resultan atractivas para ellos.
¿Qué tipo de actividades se realizan en una escuela de verano?
Las actividades de una escuela de verano son variadas y cada una es diferente, pero en general serían:
- Manualidades, talleres o actividades plásticas.
- Diferentes juegos cooperativos, de grupo, etc.
- Deportes, según las instalaciones con las que se cuente.
- Gymkhanas.
- Actividades relacionadas con el teatro, baile o actuaciones musicales.
- Juegos acuáticos y natación si la piscina está disponible.
- Actividades temáticas: actualmente las escuelas de verano realizan actividades tecnológicas, de cocina, científicas, etc.
- Apoyo escolar o refuerzo de idiomas en algunos casos.
Dentro de este enfoque lúdico y activo, cobran especial importancia las propuestas de movimiento adaptadas a la infancia, como los juegos para trabajar la flexibilidad, que permiten desarrollar la movilidad, la coordinación y la conciencia corporal de forma natural, especialmente en edades tempranas.
Las mejores actividades para un campamento de verano
Actividades de presentación
El primer día de los campamentos de veranos es de obligación realizar una serie de juegos de presentación para que todos los niños y niñas se conozcan entre sí, pierdan la vergüenza, conozcan sus nombres y se comience a romper el hielo. Algunas de las actividades de presentación son:
La telaraña: esta actividad consiste en presentarse utilizando un ovillo de lana que se va entrelazando entre los participantes del grupo para aprender los nombres de todos. Sentados todos en un círculo, será el monitor el que tenga el principio de la lana. Este comenzará, también, para que sirva de ejemplo, diciendo su nombre y alguna característica. Por ejemplo: “mi nombre es Carmen y me gusta mucho cantar”. A continuación, lanzará el ovillo a otro participante del círculo y este tendrá que decir lo que ha dicho, en este caso la monitora, y su nombre con su característica.
Se repite el mismo proceso con todos hasta llegar al último, de manera que se habrá formado una telaraña. Ahora solo queda deshacerla siguiendo el mismo desarrollo, pero ahora los participantes mencionarán el nombre del compañero o compañera al que le lanzarán el ovillo.
Pelota caliente: el juego consiste en ir pasando o lanzando una pelota o cualquier objeto que no lastima entre compañeros (sentados en ronda). Como la pelota “está caliente y quema”, el pase debe hacerse lo más rápido posible. Mientras van pasando el objeto, cada uno deberá decir su nombre. Esta dinámica ayudará a que se inicie un conocimiento grupal y se interactúe entre sí.
Otras actividades
- Manualidades: en los campamentos los niños también pueden jugar a hacer manualidades. Con cerámica, con globos, con plastilina o divertidas figuras de papiroflexia, los niños se divierten y aprovechan los días lluviosos en los que no se puede salir al aire libre.
- Juegos de agua: si hay algo con lo que disfrutan los niños en verano es con el agua. Que se refresquen a lo largo del día no viene mal para las épocas de calor, así que casi todos los campamentos incluyen juegos en el agua, en la piscina o en algún lago cercano.
- Cuentacuentos: es una de las mejores maneras de pasar la noche en un campamento. Los cuentos infantiles los pueden contar los monitores o promover la participación de los niños animándoles a que cuenten sus propias historias. Las risas están aseguradas, así como la creatividad y la imaginación.
- Juegos nocturnos: estos juegos normalmente se juegan después de cenar y antes de realizar la reflexión final del día y de irse a la cama.
- Las sardinas: se selecciona un integrante del grupo, el cual representará a una sardina que busca un lugar donde guardarse (la lata). Cuando está a salvo en la "lata", el resto del grupo va a buscarlo. Si algún jugador encuentra a la sardina: no dice nada, ni una palabra, ni hace ruido, sino que se mete en la "lata" con la sardina. Todos los integrantes intentarán lo mismo, cada uno busca para encontrar el lugar del escondite. Finalmente, estarán todas "las sardinas en la lata".
- Canciones: para finalizar el día, todos los miembros del campamento se sientan al aire libre para cantar canciones, las cuales se aconsejan sean tranquilas para relajar a todos los niños y niñas.
En definitiva, un campamento de verano es una experiencia única donde el niño o niña divierte, aprende, vive nuevas aventuras y se enriquecerá como persona.