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Adultos que se niegan a serlo: conoce el síndrome de Peter Pan

Síndrome de Peter Pan
Morayma Estrada

Morayma Estrada

Lun, 23/09/2024 - 12:19

Muchas personas se sienten atraídas por la idea de permanecer en un estado de juventud eterna y no hacerse responsables de ser adultos. El fenómeno del síndrome de Peter Pan ha llamado la atención de muchos psicólogos y sociólogos al reflejar una relación entre aferrarse a la juventud y evitar las responsabilidades propias de la vida adulta. Vamos a profundizar en las causas y consecuencias de este comportamiento para comprenderlo mejor:

¿En qué consiste el síndrome de Peter Pan?

El síndrome de Peter Pan reside en personas de 30 o 40 personas que tienen una actitud infantil e inmadura, que eluden sus responsabilidades de adultos. Por tanto, convivir con este tipo de personas es muy complicado por su inmadurez, falta de responsabilidad y compromiso. No existe una categoría clínica para clasificar este fenómeno, pero se le conoce como síndrome de Peter Pan. Hace alusión al personaje ficticio de Disney que representa a un niño que nunca crece y odia el mundo de los adultos.

¿Qué hacen las personas con síndrome de Peter Pan?

Lo vemos más presente en los hombres y se relaciona con problemas para asumir responsabilidades. Buscan a una persona de la que dependen y quieren que le cuide y proteja. Este perfil de comportamiento presenta las siguientes actitudes:

  • Idealizan la juventud y verbalizan que no quieren ser mayores
  • No se suelen comprometer y cumplir promesas
  • Siente, piensa y actúa como si fuera un niño
  • Es egoísta y siente que todo el mundo gira a su alrededor
  • Es inseguro y tiene una baja tolerancia a la frustración
  • Necesita mucho cuidado y atención

¿Cuáles son las causas que provocan este comportamiento?

El comportamiento de las personas con síndrome de Peter Pan no coincide con su edad física o cronológica. Tienen una actitud inmadura, infantil, irresponsable y tienden a evitar todo. Se trata de una conducta problemática tanto en el ámbito emocional como en el social, cuyas causas más comunes son:

  1. Apego evitativo: uno de los síntomas del síndrome de Peter Pan está relacionado con los estilos de apego evitativo, caracterizado por evitar la intimidad en las relaciones, la desconexión emocional y la necesidad de ser independiente. Esto ocurre sobre todo en la infancia si existe una falta de afecto estable y competencias emocionales desarrolladas por el niño. Por tanto, en el futuro se forman adultos que evitan la intimidad emocional, y no son capaces de crear vínculos sólidos, saludables y maduros.
  2. No existe una inteligencia emocional: es lo que ocurre en los adultos que sufren el síndrome de Peter Pan que tienen competencias emocionales correspondientes a un niño de 3 años. Por ello, se vuelven incapaces de lidiar con la inteligencia emocional, la frustración y entienden lo que significa ser adulto y vivir en sociedad. Se resisten a los cambios.
  3. Personalidad narcisista: esta falta de responsabilidad e inmadurez se traduce en tener una personalidad narcisista. Se refiere a personas egoístas, buscan ser el centro de atención y cargan sus responsabilidades en otros.
  4. Crianza deficiente: si ha tenido una crianza sobre protectora o deficitario, alteran el desarrollo psicosocial normal de un niño. Si existe una ausencia de límites claros, de asumir responsabilidades desde la infancia o se le permiten muchas cosas, estamos hablando de síntomas del síndrome de Peter Pan.

¿Y sus consecuencias?

Ya conocemos qué es el síndrome de Peter Pan y sus causas que lo provocan. La sobreprotección de los padres puede ser una de las grandes causas que pueden conllevar las siguientes consecuencias:

  • Egoísmo
  • Dependencia de algunas personas
  • No respetan opiniones ni comportamientos de los demás
  • Desafía
  • Tiene miedo a la soledad
  • No le interesa el mundo laboral
  • No lleva bien el estrés
  • Tienden a la depresión, al trastorno del estado de ansiedad y ánimo
  • No quieren asumir responsabilidad
  • Conductas pasivo-agresivas
  • Le da miedo el compromiso
  • No pueden alcanzar metas personales

¿Qué ocurre si se desarrolla el síndrome de Peter Pan?

Tras analizar las causas que provocan este fenómeno, es importante destacar que la prevención comienza en la infancia y en el entorno educativo. Tratar a los niños con afecto, pero también establecer límites claros y responsabilidades adaptadas a cada edad, resulta clave para favorecer una maduración emocional saludable.

En este sentido, estrategias educativas como el debate en el aula ayudan a los estudiantes a confrontar ideas, asumir distintos puntos de vista y aprender a responsabilizarse de sus opiniones, fomentando la autonomía, la gestión emocional y la convivencia desde edades tempranas.

Si ya se ha desarrollado el síndrome de Peter Pan, hay que centrarse en tres fases:

  1. Aprender a responsabilizarse de cosas cotidianas y vivir como un adulto
  2. Enseñar a manejar pensamientos, interpretando la realidad, resolver cuestiones que le molestan
  3. Aceptar que no podemos vivir sin responsabilidades
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